noviembre 24, 2004

¿Es necesaria la reserva voluntaria en España?

La pregunta es más compleja de lo que a simple vista parece, depende del famoso cristal con que se mire. Desde un punto de vista puramente personal, bueno..., soy reservista, he conocido gente que de otro modo no lo hubiera hecho, lo he pasado estupendamente en un cuartel, he ratificado mi promesa de proteger y servir a mi patria... . Pero, siempre hay un pero, ¿y el resto?, el Ministerio de defensa, los militares, y la sociedad en conjunto.

En el Ministerio de Defensa, parece que nos tienen como una cosa heredada, impuesta casi por el anterior gobierno, y conociendo su animadversión por lo militar y todo lo que le rodea, amén de bajar el presupuesto de defensa, parece que en sus prioridades no está el cuidar la reserva voluntaria, mi impresión personal es que nos aparcarán en cualquier esquina, reducirán los fondos hasta lo simbólico y la dejarán en una muerte en vida. Ojalá me equivoque.

Para el ejercito en su conjunto y las personas que en el están han aparecido pequeños seres de verde denominados reservistas, en algunos casos incluso sin previo aviso, en otros con una ligera idea, y los más sabiendo casi lo que son. Los reservistas está claro que no podrán aportar mucho individualmente, gran parte del tiempo de su activación lo pasaran entre que se acomodan y entre que dejan las cosas más o menos correctamente para el siguiente que le supla, por lo menos hasta que la maquinaria se engrase, pero en su conjunto su aportación será incalculable. Parece algo pretencioso esa calificación, “incalculable”, pero no lo creo, y eso es por que unirá a la sociedad con sus militares como hace mucho que no pasa, si estos ponen algo de su parte y parece que en su gran mayoría es así, tendrán un lazo de unión permanente con una gente que quiere a su ejercito, que lo ven como algo suyo, contarán a sus amigos y familiares que es algo cercano, y poco a poco, esos conceptos deberán ir calando en determinados sectores de la sociedad. Incluso aquellos que no están de acuerdo con “lo militar” por credo o política, podrán verlo como algo un poco más proximo y conocerlo, de modo que es posible que algunos prejuicios nacidos de la ignorancia y la manipulación política caigan, si no en todos en algun elemento y paso a paso, piano, piano, con tiempo, constancia y promociones, que no extrañe a nadie el saber de un reservista, amigo, conocido o pariente, y eso será una gran victoria del reservismo y por extensión del Ejercito. Aquí enlazamos con los beneficios que aporta a la sociedad española en su conjunto, saber que tiene un servidor, su Ejercito, e individualmente sus Soldados, hacerlos algo conocido, respetado y, sobre todo, próximo, que sepa por estas relaciones, por ese lazo que puede ser el reservista, lo que tiene y contiene dentro de si, que se normalizen sus relaciones por que descubrán ambas partes que son la misma y que los objetivos de una, libertad, pluralismo, una constitución para todos... son los mismos objetivos, y no solo eso, sino además la responsabilidad, del otro.

Como siempre el tiempo y la história juzgarán.... y espero que los que la interpreten sean justos.
JmB

noviembre 16, 2004

Mi experiencia en la reserva voluntaria

Si, soy reservista voluntario, hay gente que no lo entiende, y sin embargo lo soy. Una vez determinados mis principios, repondamos ¿Qué es eso de la reserva voluntaria?, ¿Estamos locos?, ¿Duele?. Por partes, la reserva voluntaria es la oportunidad que nos ha proporcionado el ministerio de defensa a los españoles de a pie para ejercer nuestro derecho a la defensa de España, bueno, eso está bien... ¿Pero es realmente asi?, la realidad es que el que haya reservistas voluntarios en España se debe a varias causas, que falta personal, que, según parece, es una imposición de la OTAN, y por motivos insondables dentro del ministerio de defensa al menos en la anterior legislatura y gobierno.
Y no estamos locos, algunos tienen verdadera preocupación por nuestra nación, otros por que le va, y algunos por conocer que es eso del ejercito, y, desde luego, no duele.
Sinceramente, somos como una pequeña gran familia.